Karate

Club Victor Pradera

Karate

  • Historia
  • El karate o kárate​ (del japonés 空手, karate; literalmente, ‘mano vacía’) es un arte marcial tradicional basada en algunos estilos de las artes marciales chinas (wushu), y en menor medida en otras disciplinas provenientes del sureste asiático proveniente de Okinawa (Japón). El nombre japonés se compone de las palabras 空 (kara, ‘vacío’) y 手 (te, ‘mano’). A la persona que lo practica se la llama karateca.

  • Beneficios
    1. Estimula la coordinación y el equilibrio a través de una serie de ejercicios que mejoran la postura y los movimientos.
    2. Acorta la velocidad de reacción y el tiempo de ejecución, una habilidad que no solo es útil en el plano físico sino también intelectual.
    3. Favorece una respiración adecuada y contribuye a regular el ritmo cardiaco. De hecho, a menudo los especialistas recomienda la práctica de kárate para complementar el tratamiento médico de los problemas respiratorios y cardiacos.
    4. Potencia la orientación espacio-temporal y las habilidades viso-motoras, permitiendo que el niño esté más centrado en el presente y más atento a su entorno.
    5. Desarrolla las habilidades motoras, a la vez que estimula la flexibilidad muscular. De esta forma estimula el crecimiento y ayuda a prevenir la aparición de trastornos osteomusculares.
    6. Permite descargar el exceso de energía y potencia la concentración, por lo que resulta muy eficaz en los niños que tienen dificultades de atención.
    7. Fortalece la autoconfianza, la autoestima y la seguridad, tres cualidades esenciales para que el niño pueda hacerle frente al acoso escolar.
    8. Estimula el autocontrol y el autoconocimiento, permitiendo que el niño regule mejor sus emociones y mantenga bajo control su impulsividad.
    9. Ayuda a desarrollar valores positivos como la responsabilidad, la tolerancia y el compañerismo.
    10. Estimula la capacidad para resolver conflictos de manera pacífica, una habilidad que resulta muy útil para la integración social del niño.
    11. Enseña a conectar la mente y el cuerpo a través del autoconocimiento y la autoexploración.
    12. Educa al niño en una fuerte disciplina y respeto por los demás, cualidades que le permitirán ser mejor persona.
  • Profesores
  • Centros

El karate o kárate​ (del japonés 空手, karate; literalmente, ‘mano vacía’) es un arte marcial tradicional basada en algunos estilos de las artes marciales chinas (wushu), y en menor medida en otras disciplinas provenientes del sureste asiático proveniente de Okinawa (Japón). El nombre japonés se compone de las palabras 空 (kara, ‘vacío’) y 手 (te, ‘mano’). A la persona que lo practica se la llama karateca.

  1. Estimula la coordinación y el equilibrio a través de una serie de ejercicios que mejoran la postura y los movimientos.
  2. Acorta la velocidad de reacción y el tiempo de ejecución, una habilidad que no solo es útil en el plano físico sino también intelectual.
  3. Favorece una respiración adecuada y contribuye a regular el ritmo cardiaco. De hecho, a menudo los especialistas recomienda la práctica de kárate para complementar el tratamiento médico de los problemas respiratorios y cardiacos.
  4. Potencia la orientación espacio-temporal y las habilidades viso-motoras, permitiendo que el niño esté más centrado en el presente y más atento a su entorno.
  5. Desarrolla las habilidades motoras, a la vez que estimula la flexibilidad muscular. De esta forma estimula el crecimiento y ayuda a prevenir la aparición de trastornos osteomusculares.
  6. Permite descargar el exceso de energía y potencia la concentración, por lo que resulta muy eficaz en los niños que tienen dificultades de atención.
  7. Fortalece la autoconfianza, la autoestima y la seguridad, tres cualidades esenciales para que el niño pueda hacerle frente al acoso escolar.
  8. Estimula el autocontrol y el autoconocimiento, permitiendo que el niño regule mejor sus emociones y mantenga bajo control su impulsividad.
  9. Ayuda a desarrollar valores positivos como la responsabilidad, la tolerancia y el compañerismo.
  10. Estimula la capacidad para resolver conflictos de manera pacífica, una habilidad que resulta muy útil para la integración social del niño.
  11. Enseña a conectar la mente y el cuerpo a través del autoconocimiento y la autoexploración.
  12. Educa al niño en una fuerte disciplina y respeto por los demás, cualidades que le permitirán ser mejor persona.
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